Estrategias para dejar de fumar



Abandonar el hábito de fumar es una meta que muchas personas se plantean de cara al año que termina, al momento de hacer balances. Por qué cuesta lograrlo sin ayuda y qué recomiendan los especialistas para no frustrarse en el intento

Abandonar el hábito de fumar suele ser una de las principales resoluciones que muchas personas se proponen al cierre del año, cuando el balance entre la salud, los logros y los desafíos invita a repensar viejos hábitos. Sin embargo, pese a la determinación y al deseo de cambio, dejar el cigarrillo resulta un desafío que, en la mayoría de los casos, excede la fuerza de voluntad individual.

Esta dificultad radica en que la adicción al tabaco no es solo una cuestión de costumbre, sino un fenómeno multifacético en el que intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales. Por eso, muy pocas personas logran dejar de fumar sin ayuda profesional o sin un entorno que facilite el proceso.

Los especialistas remarcaron que la combinación de estrategias y el acompañamiento profesional incrementan significativamente las tasas de éxito en la cesación tabáquica. Ante la consulta de este medio identificaron y enumeraron las siguientes recomendaciones:

  1. Terapia de reemplazo de nicotina (TRN).  Esta terapia proporciona nicotina al cuerpo sin los miles de químicos tóxicos presentes en el cigarrillo. Esto reduce los síntomas de abstinencia y permite abordar los aspectos conductuales. Puede administrarse mediante parches, chicles, pastillas, inhaladores nasales y bucales. Dentro de las estrategias para dejar de fumar está todo lo que es farmacológicamente la sustitución de esa nicotina para después ir pudiendo bajarla lo más gradualmente posible.
  2. Tratamiento farmacológico no nicotínico. Existen fármacos para reducir los antojos y los síntomas de abstinencia. El tratamiento farmacológico tiene como principal objetivo eliminar o reducir el síndrome de abstinencia.
  3. Terapia psicológica y conductual. En este punto es importante combinar la terapia conductual con el tratamiento farmacológico, este abordaje trabaja sobre las conductas y emociones asociadas al consumo y como prevenir las recaídas.
  4. Ejercicio físico y estilo de vida. La actividad física colabora en gran medida con el proceso del paciente dejando de fumar”. El ejercicio físico es una excelente forma de liberar endorfinas, reducir el estrés y la ansiedad, y mejorar el estado de ánimo.
  5. Descartar métodos no avalados. Se hace énfasis en que el cigarrillo electrónico, lamentablemente no tuvo los resultados esperados, y creó un nuevo problema que es la adicción al vapeo en gente joven.

El papel central de la motivación y el entorno de apoyo

La motivación y el apoyo social son pilares imprescindibles del proceso.

El paciente tiene que tomar la decisión de dejar de fumar, ya que sin la decisión, no va a haber ni láser, ni acupuntura, ni chicle, ni nada que se le parezca que lo pueda llegar a ayudar.

La motivación es el proceso adaptativo que energiza y dirige nuestro comportamiento hacia un objetivo o meta. Trabajar en el incremento de la motivación es uno de los aspectos más importantes en el tratamiento

 

 

 

 

Fuente: Cinco estrategias para dejar de fumar y superar las recaídas - Infobae 

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